Perfiles

Dior, Klein, Sanders and I

Bélgica es famosa por sus chocolates y sus waffles. Tiene una monarquía parlamentaria, tres idiomas oficiales, y unos 12 millones de habitantes. También es la patria natal de, entre otras personas, Audrey Hepburn. Si, Audrey nació en Bélgica, no en Inglaterra. Y podríamos pasar horas y horas hablando de ella y de Breakfast at Tiffany’s, pero no vamos a hablar de Audrey hoy. Ni vamos a hablar de Givenchy, el genio detrás de sus looks más famosos. Tampoco vamos a hablar de Martin Margiela, el célebre diseñador compatriota de Audrey. Hoy vamos a hablar de un diseñador de muebles. ¿Qué? ¿Diseñador de muebles?. Si pero no, nuestro personaje de hoy se recibió de diseñador industrial y de muebles, pero no es por eso precisamente que nos interesa.

Raf Simons nació allá por Enero del 68′, en Neerpelt. Y si bien fundó su marca propia hace más de veinte años, el nombre puede o no sonarles conocido como marca, pero (parte de) su contribución a la moda del siglo XXI seguro que si. Si tienen una cuenta de Instagram, probablemente no hayan podido escaparle a las fotos de influencers y famosos usando ropa interior que llevaba en su elástico una marca. ¿La marca? Calvin Klein, ¿La persona a cargo? así es, Raf Simons.

Pero la carrera de Raf empezó bastante antes de CK. Arrancó como interno para el diseñador de muebles Walter Van Beirendonck, quien en 1990, y cuando Raf todavía era estudiante, lo llevó a su primer desfile de moda. El desfile de Maison Margiela, de la boca del mismísimo Raf, le cambió la vida y su visión de entender la moda de algo superficial a un «esto es lo que quiero ser». 5 años después Raf, con título en mano, fundó su propia marca de ropa de hombre, y unos cortos 10 años después de eso (en 2005), ya era el director creativo de Jil Sanders para sus colecciones tanto masculina y femenina.

Simons estuvo más de siete años en Jil Sanders (lo que podría ser un siglo en términos de moda), e incluso, se comenta, fue considerado para encabezar YSL. Pero fue en 2012 cuando sorprendió tomando las riendas creativas de la Christian Dior después de que su antecesor, John Galliano fuera despedido de la marca en medio de un escándalo racista. En el año 2012, Raf tomó la difícil tarea de llevar adelante la colección de Dior de alta costura, solo un par de semanas antes de tener que presentarla en la semana de la moda de París. Galliano, con su gusto teatral y over-the-top, había presentado colecciones de Dior de «más es más»; plumas, pelucas, y mucho (mucho) volumen, por lo que pasar de él a Simons, era un giro inesperado por parte de Dior.

Simons se encontró con un par de desafíos: liderar una de las marcas más reconocidas del mundo, en uno de los desfiles más importantes del año, todo esto con su primera vez a la cabeza de una linea de alta costura y a contra reloj. No solo logró cumplir con todos los items de la lista, si no que lo hizo combinando la imagen de la marca con su propia estética de «menos es más». Dior Haute Couture presentó una colección inspirada en las siluetas clásicas diseñadas por el mismísimo CD, con un toque moderno y minimalista, y estampas digitales, una novedad para la marca. Bajo su mando, Dior desfiló una de sus colecciones más memorables de las últimas décadas, y Simons demostró que estaba a la altura de prácticamente cualquier desafío.

No solo nos dejó con la colección que se robó la semana de la moda y repercutió en red carpets y eventos durante años, si no que también fue el protagonista de uno de los mejores documentales de moda de los últimos años; Dior & I. ¿Qué mejor reconocimiento que ser coprotagonista de un documental con Dior mismo? con fragmentos leídos en off de las memorias del mismísimo Christian, acompaña la historia de esta colección desde el mismísimo momento en que es presentado como director creativo (y las dudas del staff de la marca) a la preparación de la colección y el desfile en sí, que termina con la vista completa del desfile en un departamento parisino literalmente empapelado en flores, y el festejo y reconocimiento a Simons.

En 2015, Raf se aburrió y decidió buscar nuevos desafíos (lo mismo que decimos todos los simples mortales cuando cambiamos de trabajo). Menos de un año después ya había encontrado uno no menor; Calvin Klein, a donde entró como su “Chief Creative Director” que se traduciría como un “acá mando yo” creativo. De la mano de Raf, la marca pasó de ser una marca un poco venida a menos en en los últimos años, tal vez porque, como dice la frase “el que mucho abarca poco aprieta”, CK ofrecía desde ropa, pasando por accesorios, hasta decoración para el hogar y había perdido un poco su identidad. Simons la hizo bien, aprovechando que los 90s están de moda, aceptó de brazos abiertas la imagen noventosa de Calvin Klein y la llevó al siglo XXI, logrando que esas dos palabras en una etiqueta al accesorio más codiciado del 2017.

Con colecciones andróginas en las que los y las modelos vestían algunos looks casi idénticos, Raf presentó en Calvin Klein su propia versión de una gran marca americana. Sin embargo, las opiniones encontradas sobre su visión nos llevan a pensar que fracasó en su intento de posicionar las colecciones de lujo de la marca como indispensables; si bien los básicos de la marca lograron ser un de los ítems más codiciados del año.

Con este breve repaso de su CV, llegamos al presente: año 2019. ¿Qué es de la vida de Raf?. La verdad, no sabemos. Raf abandonó “amigablemente” y “de mutuo acuerdo” Calvin Klein a finales del 2018 y no se sabe bien qué le depara el futuro. Seguramente haya varios a los que les encantaría que Simons pase por sus cuarteles generales un par de años y le haga un lifting a su marca. Pero más allá de seguir adelante su marca propia (cosa que no dejó de hacer nunca mientras pasaba por las varias marcas que mencionamos), Raf la está jugando de callado con qué va a hacer ahora… tendremos que pagar por ver, pero no cabe duda de que no va a dejar de sorprendernos por varios años.

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